arte africano -algunos apuntes-

Por fin me he decidido a escribir algo sobre una de mis más recientes aficiones: el arte africano.

A pesar de mis estudios universitarios en Arte mi acercamiento y primer contacto con la cultura y creación africana fue, como ya comenté en otro post, en un viaje mochilero a Senegal. En los estudios reglados el continente negro está realmente olvidado como en muchos otros aspectos. La desigualdad Norte-Sur se refleja económicamente, pero comienza con que cada uno de nosotros interiorice y asuma como normal lo que nunca debería de ser.

Tras el impacto inicial mi interés continua y esto no es muy habitual en mí.

intro

Durante siglos Europa ignoró al continente africano. Escasas noticias llegaban y hablaban de selvas impenetrables y pueblos salvajes. En el siglo XIII se realizaron las primeras expediciones al corazón de África por comerciantes venecianos y genoveses en busca de riquezas. Ya en el siglo XIV los portugueses se lanzaron a la exploración de la costa occidental. En 1482 fue descubierto el estuario del río Zaire y Portugal inicia la exploración de las actuales Angola y Zaire.

Este fue el comienzo de una colonización caracterizada por el saqueo de recursos naturales, el bestial comercio de esclavos, y el desprecio total a “los salvajes” africanos.

Esto no es todo. En el siglo XIX las ambiciones políticas europeas fueron acompañadas por más “nobles” intenciones: misioneros, exploradores, científicos, sociólogos y antropólogos enfocaron su interés hacia el África negra.

Los africanos fueron sometidos a influencias y presiones que resultaron terribles y actualmente, tras la descolonización, el resultado ha sido un enorme daño a la identidad cultural africana.

Enormes cantidades de objetos africanos fueron traídos por las potencias coloniales europeas con fines propagandísticos. Estas tallas, máscaras y fetiches eran consideradas simples curiosidades.

En la actualidad son exponentes de uno de los grandes logros estéticos de la historia de la cultura humana.

algunas consideraciones

Para empezar nos estamos refiriendo a la zona subsahariana del continente, habitada por pueblos de piel oscura (melánidos). Y dentro de éstos debemos excluir a los que sus culturas se basan en la ganadería ya que las manifestaciones artísticas son propias de las regiones habitadas por gentes de tradiciones agrícolas y por tanto predominantemente sedentarias. Así, aproximadamente nos centramos en: Cuencas de los ríos Senegal, Niger, costa del Golfo de Guinea y zonas interiores, cuenca del Zaire y afluentes.

El arte africano es básicamente escultórico y su vehículo característico es la madera. Estas manifestaciones tienen orígenes culturales muy remotos pero las obras que nos han llegado son de relativa reciente creación. Las más antiguas son de finales del siglo XIX salvo alguna excepción.

El arte africano no responde a inquietudes personales del creador sino a las necesidades de la comunidad. Es decir, hay muy poco campo a la libertad creativa ya que las obras responden a convenciones formales reconocibles fácilmente por los miembros de cada comunidad. Casi nunca se conocen, por este motivo, los nombres de los artesanos, como pasaba en la Europa medieval con los maestros de obras que construían iglesias y catedrales.

Mascarada de los bobo, en Burkina-Fasso.

sobre las tipologías

La diversidad enorme que existe entre zonas muy próximas geográficamente o incluso dentro de la misma sociedad es uno de los mayores atractivos de este peculiar arte, difícil de definir con precisión.

Vamos a aceptar, no obstante, las grandes agrupaciones tradicionales que clasifican la escultura africana:

  • Tallas antropomorfas para el culto a los antepasados.
  • Tallas antropomorfas o zoomorfas relacionadas con fuerzas sobrenaturales.
  • Máscaras, cascos, cimeras, etc.

¿qué significan estas esculturas?

Buuuuuf, pueden significar muchas cosas. La mayoría de tallas están relacionadas con un complejo y diverso sistema de creencias y ritos. Cada objeto tendrá una función específica aunque algunos pueden tener varias funciones.

Para los habitantes de las regiones anteriormente descritas todas las fuerzas que mueven el universo (el hombre, los truenos, montañas, animales, ríos, etc.) son presencias constantes con influencias nefastas o reparadoras. Estas fuerzas están muy presentes en todo lo que les rodea.

Pero las fuerzas más poderosas son las que desprenden los ancestros. Los espíritus de difuntos recientes pueden resultar peligrosos y por ello se intenta apaciguarlos mediante procedimientos que la tradición marca: una figura tallada en madera sin parecido concreto a nadie.

Etnia kongo, República Democrática del Congo. Figura zoomorfa de uso terapéutico (nkisi). La función de estas figuras no consiste tanto en ser vistas, sino en ver. A esto hacen referencia los espejos y vidrios sobre el vientre: opacos a propósito, dirigen la vista hacia la otra parte, hacia el mundo de los muertos. Con cada clavo se activa la “medicina” que contiene la figura.

¿por qué nos resulta atrayente el arte africano?

Como decíamos, la mayor contribución que África ha realizado a la “creación artística” es su escultura. Ya sabéis que la escultura africana apenas se conoció fuera de su propio continente hasta fines del siglo XIX, pero durante el siglo XX su influencia liberadora en el arte occidental de vanguardias fue enorme.  En 1905 el arte africano comenzó su impacto: Maurice Vlaminck se hizo con una máscara fang (aún hoy identificable). Al verla, Derain quedó pasmado y se la compró. Posteriormente se la mostró a Picasso, Matisse, etc. Ello significó el soplo de aire fresco que necesitaban. La revolución del arte del siglo XX estaba en marcha.

Es cierto, el arte africano tiene un gran atractivo pero…¿por qué? Una de las razones la acabamos de esbozar: la ruptura con el arte tradicional que se dio con las vanguardias históricas, que debe tanto al descubrimiento de los artistas europeos del arte africano, nos ha hecho más receptivos a las formas, estilizaciones y modelos africanos.

Las señoritas de Avinyó. Pablo Picasso, 1907. Adviértase la gran influencia de las máscaras africanas en esta mítica obra.

¿se trata de un arte primitivo?

Este término de “arte primitivo”, legado por los antropólogos del siglo XIX, es un concepto negativo, una definición etnocéntrica. La mejor forma de acercarnos a un arte que nos es extraño y lejano es en sus propios términos. Conviene referirse a él simplemente ateniéndonos a sus regiones de origen: artes africanas, oceánicas, del Norte de Europa,  etc.

Máscara de la etnia punu, procedente de Gabón siendo utilizada en un rito.

Máscara punu en una pared. Evidentemente muchos objetos tienen una función y en un salón europeo pierden su significado.

no lo entiendo…¿es un arte para expertos?

Para la historiadora del arte, expertos, coleccionistas y aficionadas el arte africano tiene grandes ventajas por encima de otras artes tradicionales. Para empezar hay escasa literatura analítica al respecto y esto puede permitirnos ejercer nuestros propios poderes de percepción y análisis sin unos caminos prefijados para ello. Quizás se puede tener una mayor libertad para conseguir llegar a tener un juicio estético propio. ¡Tú eres el erudito!. En cualquier caso, este arte es como otros, a mayor conocimiento, mayor disfrute. La escultura africana es de una potencia turbadora tal que nos revuelve algo por dentro. El acercamiento pues al arte africano por el mero disfrute, por lo que comunica de inmediato, es perfectamente válido. No obstante, cuando observamos una escultura casi siempre nos preguntaremos qué trataba de hacer el artista, y sin información especializada no podremos conocer si intentaba representar un ancestro, un jefe o un dios. ¿Qué determina la escala de la obra? ¿Se pretendía que fuera complemento en una danza o que estuviera estática en una vivienda? Esto no siempre resulta claro.

Los escultores africanos muestran una gran variedad de estilos que abarcan desde el naturalismo hasta la estilización más abstracta. Sin información adicional es casi imposible suponer el significado.

¿y esto es arte de verdad?

El africano que talla una máscara o una escultura para uso ritual, no considera que esté realizando una obra de arte. Para algunos, arte es la expresión de un punto de vista personal y desinteresado. Pero el tallista africano no expresa una visión personal, sino de la comunidad a la que pertenece, sin apenas margen para la improvisación ni a la imaginación. Su trabajo tampoco es desinteresado, ya que persigue un fin determinado. Consideramos finalmente que el momento creativo de una pieza considerada de arte africano está íntimamente relacionados con creencias, ritos animistas o alguna necesidad comunitaria.  Todo lo descrito anteriormente no está tan alejado de un pintor de una corte europea del siglo XIV  (el pintor a veces tenía poca capacidad de acción, las pinturas buscaban unos fines específicos como la exaltación regia o religiosa)

De todas formas y a falta de otro mejor, seguimos empleando el término arte.

Mapa tribal de África. (descargarse la imagen para ver nombres)

¿podría yo coleccionar arte africano en vez de vinilos vintage que ya está muy visto? 

Coleccionar arte africano es una tarea apasionante pero también laboriosa. Desgraciadamente todavía no es fácil encontrar información sobre arte africano. El que quiera aprender debe buscar, leer, estudiar, comprar libros, acudir a museos y exposiciones no solo para mirar, sino sobre todo para observar. Internet es también una buena fuente de información. Os reto a buscar en la biblioteca de tu facultad, en rastrillos o librerías libros de arte africano. El resultado será negativo con toda probabilidad.

En África se siguen practicando ritos animistas. Aunque los objetos que se utilizan en muchos de estos ritos actuales son diferentes a los que se empleaban antiguamente.

Resulta dificil que el animista convencido se desprenda de los objetos que utiliza en sus ritos. Pero cuando el animista abandona sus creencias ancestrales por el avance del Islam, el cristianismo o la globalización que a todas ataca, pierde interés por esos objetos y los pone a la venta.

Algunos marchantes de arte africano occidentales se equivocan al asegurar a sus clientes que en África ya no quedan objetos antiguos. Muchos de ellos ni siquiera han pisado suelo africano. Lo cierto es que en África existen objetos antiguos que en su día fueron hechos para uso ritual. Encontrarlos es tarea ardua y complicada por la gran cantidad de falsificaciones que avispados vendedores presentan como auténticas.

Animados por el elevado precio que las antigüedades africanas alcanzan en los mercados occidentales, muchos artistas habilidosos se dedican a falsificar objetos magistralmente. Hay incluso personas que se presentan como “fabricante de antigüedades”.

Ritual con una máscara Kifwebe, de la etnia Songye, República Democrática del Congo. Cada máscara tiene un uso concreto y nombre.

Los falsificadores utilizan en sus trabajos técnicas de todo tipo, algunas muy avanzadas. Con productos químicos apropiados, un soplete y un Black & Decker, cualquier artesano inquieto es capaz de fabricar una pátina destinada a engañar al más experto. La prueba de termoluminiscencia y el carbono 14 pueden indicar la antigüedad del material con el que está fabricado el objeto. Por eso el buen falsificador utiliza madera del árbol talado por sus antepasados que todavía no ha sido hecho leña, y da forma a pedazos de barro cocido hace mucho tiempo.

Algunos falsificadores venden sus trabajos a comerciantes de pequeños poblados africanos con la finalidad de engañar al incauto comprador occidental, que cree haber encontrado un tesoro. Así, muchos turistas e “indianajones” disfrutan comprando a bajo precio lo que consideran antigüedades, cuando en realidad están siendo “estafados”.

Hay coleccionistas que solo compran objetos que salieron de África hace tiempo. Esa es sin duda la mejor forma de asegurarse de que el objeto es realmente antiguo. Desgraciadamente está al alcance de unos pocos privilegiados, ya que las antigüedades africanas con procedencia demostrada y documentada alcanzan en el mercado precios muy altos. Además tiene el inconveniente de que el gusto de la persona que sacó ese objeto de África antaño, quizá no coincida con el del comprador actual. Quizá el objeto fue sacado de África antes de haber sido utilizado en algún ritual. Si el objeto ha pertenecido a algún coleccionista o artista famoso, su valor aumenta. Eso sin duda fomenta la picaresca algunos intermediarios sin escrúpulos, capaces de reescribir, falsificar o directamente inventarse la Historia.

Danzantes dogón procedentes de Malí. El arte en África tiene una función qué conviene conocer para valorar la pieza.

¿auténticos o falsos?

Algunos coleccionistas desprecian los objetos que han sido fabricados en África exclusivamente para ser vendidos fuera, desechando auténticas obras maestras. Además, ya desde el siglo XVI los portugueses comenzaron a traer a Europa exquisitas tallas de marfil que encargaban a artesanos de África.

La gran cantidad de objetos falsos que existe en el mercado ha desanimado a muchas personas a comenzar a coleccionar o tan sólo a comprar una pieza. Temen derrochar su dinero en baratijas. Pero todavía se pueden encontrar en el mercado a precio razonable objetos antiguos, utilizados y no fabricados para solo para vender.

Lo importante en mi opinión es comenzar poco a poco, comprando reproducciones baratas e ir formándose. ¡Es muy divertido, aunque acabes con la paciencia de tu novio en los mercadillos!

Por otra parte, muchas de las coleccionistas famosas empezaron comprando reproducciones. Por reproducción entendemos objetos realizados por artesanos locales que, ante la demanda foránea, realizan piezas exclusivamente con el objeto de comercializarlas. Estas piezas nunca fueron utilizadas pero pueden ser un buen comienzo para jóvenes coleccionistas, como el que escribe, por su bajo precio pero cuidada estética.

Coleccionar es un proceso que conlleva diferentes etapas. Llegar a ser experto requiere muchos años de estudio. El gusto ya lo tenemos más o menos desarrollado. Comenzar comprando lo que nos gusta es un buen comienzo. El gusto estético varía de una persona a otra. Es difícil que una persona insensible e inculta aprecie la belleza del arte africano, mientras que una persona positiva, inteligente, sensible y culta siempre encuentra algún atractivo en el objeto africano bien hecho.

Hay quien piensa que de vez en cuando de África “emerge” algún objeto antiguo, y que en manos de los coleccionistas occidentales se le rescata del olvido. Este punto de vista podría ser válido solo para objetos de determinados grupos étnicos ya extinguidos, como los Tellem.

Otros muchos objetos están muy bien en sus emplazamientos actuales, y no necesitan emerger para existir, pero esto es ya otro tema, otra historia…será otro post.

Fuentes utilizadas:

  • http://www.africaclub.es
  • Arte Africano. FRANK WILLET. Ed. Thames and Hudson. London, 1971.
  • El arte africano y oceánico. MIGUEL ÁNGEL ELVIRA y MARGARITA BRU. Cuadernos de Historia 16.
  • Como reconocer el arte negroafricano. CARMEN HUERA. Ed. Edunsa. Barcelona, 1996.
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2 comentarios

Archivado bajo arte

2 Respuestas a “arte africano -algunos apuntes-

  1. dosaunecompany

    Muchísima información que asimilar pero se puede decir que es un artículo muy bueno. No conocía apenas nada de arte africano, hoy me voy sabiendo algo más.

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